viernes, 1 de junio de 2012

quantum en biología...


Without perception, there is in effect no reality. Nothing has existence unless you, I, or some living creature perceives it, and how it is perceived further influences that reality. Even time itself is not exempted from biocentrism. Our sense of the forward motion of time is really the result of an infinite number of decisions that only seem to be a smooth continuous path. At each moment we are at the edge of a paradox known as The Arrow, first described 2,500 years ago by the philosopher Zeno of Elea. Starting logically with the premise that nothing can be in two places at once, he reasoned that an arrow is only in one place during any given instance of its flight. But if it is in only one place, it must be at rest. The arrow must then be at rest at every moment of its flight. Logically, motion is impossible. But is motion impossible? Or rather, is this analogy proof that the forward motion of time is not a feature of the external world but a projection of something within us? Time is not an absolute reality but an aspect of our consciousness.
This paradox lies at the heart of one of the great revolutions of 20th-century physics, a revolution that has yet to take hold of our understanding of the world and of the decisive role that consciousness plays in determining the nature of reality. The uncertainty principle in quantum physics is more profound than its name suggests. It means that we make choices at every moment in what we can determine about the worldWe cannot know with complete accuracy a quantum particle’s motion and its position at the same time—we have to choose one or the other. Thus the consciousness of the observer is decisive in determining what a particle does at any given moment.
Einstein was frustrated by the threat of quantum uncertainty to the hypothesis he called spacetime, and spacetime turns out to be incompatible with the world discovered by quantum physics. When Einstein showed that there is no universal now, it followed that observers could slice up reality into past, present, and, future, in different ways, all with equal reality. But what, exactly, is being sliced up?

jueves, 22 de marzo de 2012

por antes / por después

"No, de dónde viene esta información, que quiere decir, sino, de lo que esta nueva información ha transformado en el territorio mental de este colectivo y de sus dispositivos de autoridad".
R.Debray

miércoles, 14 de marzo de 2012

Prometeo. Proyecto.

"El hipertexto es la célula de este meta-organismo ajeno que somos y que nos configura mientras nos deshace". Om.

Proyecto PROMETEO.

Transparencia, Organización y Participación Política. (TOPP)

1. La idea.

Esta es una propuesta de utilización sistemática de la Ley 20.285 de Transparencia y acceso a la información de la administración del Estado, para hacer seguimiento y gestión, de Política Pública. Información relevante seleccionada según criterios de análisis estratégico y obtenida a través de los mecanismos, procedimientos y plazos de acceso a la información pública, contemplados en el citado cuerpo normativo, serán dispuestos en una web pública, para generar una forma activa y sistemática de participación y comunicaciones sobre temas determinados, permitiendo un proceso de retroalimentación entre el gobierno y la ciudadanía. Se construiría así, por primera vez y de manera piloto, un “gobierno participativo”, aportando un interesante nuevo componente a la gobernanza, dentro del espíritu de la ley.

Genéricamente, esto se puede (y muy probablemente se debiera), llevar a cabo desde cualquier ámbito organizado de la sociedad civil: Universidades, ONG, empresas, etc., debiendo cada sector específico de actividad, imprimir el sello de su orientación. Hacerlo desde una agrupación política, por ejemplo, permite que la ciudadanía la identifique con la probidad de la función pública y preparar a sus equipos al conocimiento de los procedimientos y formas de operación de la administración pública, situando al partido en una interesante posición de mediador entre gobierno y ciudadanía, a la vez que se dota a sus cuadros, de un acerbo de hechos de política real.

De alguna manera, establecemos un símil de resonancia con fases cualitativas del desarrollo de la web al cual, de todas maneras, la Transparencia Activa, pertenece. Si una primera etapa de internet es la “lectura”, es decir, tener acceso a información institucional de la organización, dispuesta en su sitio web, y –en el caso del gobierno-, ser debidamente informado de los resultados de la administración, ahora se trata de “leer y escribir”, o incidir activamente en la toma de decisiones, pasando a tener un rol directamente activo en tanto creadores de contenido. La transparencia deviene así social.

2. De la forma al contenido: la transparencia como instrumento decisional.

De varias maneras se prefigura hoy una relación distinta entre las personas y las sociedades. Las instituciones, sometidas a distintas presiones de descrédito y funcionamiento, parecen enfrentadas a la disyuntiva de transformarse o morir. Y nuevas herramientas de captura y procesamiento de las comunicaciones, se masifican día a día, convirtiendo al receptor tradicional, en un sujeto activo que participa y genera contenidos.

La así llamada sociedad del conocimiento -básicamente para dar cuenta del fin de la sociedad de la información y su nueva fase del proceso capitalista global-, ha sido caracterizada por la Unesco, como orientada hacia el desarrollo, centrada en las personas y colaborativa. Las relaciones entre seres humanos, mediadas por la tecnología, han ido adoleciendo recientemente, de la compleja incertidumbre que plantea la doble condición de control y aprendizaje que incuba su esencia.

En estas condiciones, la ciudadanía no se contenta ya con poseer información adecuada y pertinente, sino que la exige, como paso hacia un mayor y efectivo poder de decisión sobre los temas que le conciernen, instalando una nueva perspectiva en la gestión política.

Las tendencias hacia la preservación de los sistemas, han visto en todo el mundo, y de manera creciente en los últimos años, la puesta en marcha de una serie de procesos y herramientas que pretenden adecuar las nuevas relaciones entre gobiernos y ciudadanos a esta nueva realidad.

3. Ley de Transparencia.

La más importante de ellas -y al mismo tiempo la más reciente-, es el conjunto de procedimientos normativos aplicado en los órganos de la administración pública y los servicios del Estado, conocida como Ley de Transparencia y acceso a la información, en Chile ley 20.285.

En efecto, la transparencia y la probidad son internacionalmente reconocidas como centrales para la profundización de la democracia, la confianza en las instituciones y el desarrollo económico. Así, hasta ahora 88 países han aprobado leyes de transparencia de la función pública, y varios, han incorporado también sus principios en la Carta Magna. Es el caso de nuestro país, dónde la Constitución del 2005, le dedica el Artículo VIII. Para destacar la importancia y continuidad de esta política hacia la Transparencia en el Estado chileno, recordaremos el decreto Ley (del 4 de diciembre del 2006, del Gobierno Transparente) y la ley 20.285, que entra en vigencia plena e implementación en Abril del 2009.

La Ley 20.285, está indisociablemente relacionada con el e-gov y con las nuevas tecnologías de información y comunicación que la sustentan. Particularmente, con internet, ambiente requerido para las plataformas de publicación de la información. Manifestación como la que más, representativa de la cultura, la política, acusa crecientemente el impacto de la masificación de las TIC´s. Las relaciones humanas -es decir la cultura- se convierten en una nueva red de significados, cuyas dinámicas generan constantemente nuevos contenidos y saberes, con nuevos formatos digitales. Una ciudadanía activa, que crea contenidos y que manifiesta constantemente nuevos saberes individuales y grupales, podría apreciar una plataforma tecnológica que le fuera permitiendo participación real en la toma de decisiones, desplazando a las elites, especializadas en la toma de decisiones, sin representatividad, ni “transparencia”.

Si bien desde su implementación, la ley 20.285 ha significado la obligatoreidad para los órganos de la administración, de publicar mensualmente, lo que ocurre en los servicios, de acuerdo a las 14 letras o elementos en que el cuerpo normativo divide el “todo”, señalado, para disponerlo al alcance de quien quiera revisarlo y solicite información, no menos establece (art.15), que esto es parte de un proceso que se irá ampliando continuamente hasta tener accesible en red, efectivamente, toda la información producida en el aparato público, resultados y procedimientos. A través de un sistema de formularios digitales y de un sistema que en cada servicio involucra a series de encargados por área, la información es actualizada y se dispone a las eventuales consultas, de acuerdo a estrictos cronogramas de respuesta.

Pues bien, dos cuestiones sera necesario puntualizar aún, en esta descripción de contexto situacional, la primera es que no cabe duda que la probidad y la transparencia, no pueden estar circunscritas a la labor del Estado, sino que se trata de principios ético-conductuales, valores, al cabo, que debieran encontrarse a la base de las acciones de la sociedad toda y no solo de su gobierno. Así, la instalación de la Ley de transparencia en el aparato público, puede ser entendida como una “primera fase”, cuyo ejercicio fuera permeando al resto de la sociedad.

Por otra parte, aunque hasta ahora se ha utilizado con provecho la ley de transparencia, tanto para obtener alguna información “sensible”, fundamentalmente para ser utilizada con fines periodísticos y no cabe duda que su implementación ha significado un aporte importante a la transparencia interna de los servicios, aún no se han utilizado los instrumentos de los que esta ley dispone, para interactuar con el aparato del gobierno, desde una perspectiva decisional. Postulamos que un trabajo analítico continuo, sistemático y prolongado, con la información proveniente de las distintas reparticiones, que alimente un proceso de retroalimentación permanente, tendrá la virtud de destacar los elementos más sensibles de la toma de decisiones, incorporando a la sociedad civil en el proceso, a la vez que la capacita en su ejercicio.

4. Para concebir un simulacro (en la perspectiva de Pierre Lèvy)[1]

Ontología: Se trata de utilizar la Ley de Transparencia para “interactuar” con el aparato público y democratizar su función.

Epistemología: análisis sectorial de expertos, línea base informativa y seguimiento participativo.

Metodología: Observatorio de Política Pública, (POP) que centraliza y distribuye la información, la procesa y articula. Luego la publica en web, y redes sociales, promoviendo la elección de temas, la selección y la participación de la gente a todos los niveles. Resulta pertinente sugerir un proceso de votación en línea, sobre los temas que se vayan consolidando y depurando, dentro de una lógica de dinámicas de retroalimentación.

En una primera fase de instalación, se establece una red de expertos (caféxpert, cheap talks, construcción del relato) para determinar, a partir de la mirada de especialistas, cuales son los temas, encargados, objetivos, etc., que resultan sensibles y nos interesan y sobre los cuales se debe empezar a manejar información e incidir. Cada sector determina que áreas y funciones quiere que se presenten a indagación.

Un ejemplo piloto: Área Cambio Climático: UNSDC “Río + 20”… yes. (a suivre)

Rainer María.

[1] Les technologies de l´intelligence. Paris, La decouverte, 1990.

lunes, 23 de enero de 2012

A comentar









jueves, 12 de enero de 2012

Mutación climática. Nota.



Desde la Edad Media que en la zona "du Midi", en el Meditarráneo Francés, la legislación ha tomado en cuenta los períodos de Mistral, un viento que viene de Africa y cuyas ráfagas cálidas, se dejan sentir con intensidad durante meses. La observación de las conductas, ha hecho desde entonces que las penas judiciales se bajen, si los delitos son provocados en éste período. La gente, bajo los efectos del Mistral, tiene conductas excesivas, que incluso en condiciones de delito, son anormales. (Le Roi Ladurie, La Bruja de...). Este reconocimiento histórico de los impactos de la "naturaleza" sobre las conductas humanas, cobra relevancia absoluta, frente a las mutaciones que está sufriendo el clima en la actualidad.


La variable climática, siempre ha sido parte fundamental de las consideraciones que determinan nuestra actividad física y mental y así, parte indisociable del pensamiento humano y de los valores de representatividad asociados. Según los modos de vida llevados a cabo por las poblaciones respectivas, esta atención ha sido mayor. Los campesinos, por ejemplo, siempre han tenido conductas rituales, asociadas a esta condición de conciencia e interpenetración. Así por ejemplo, la conducta española, presente tradicionalmente en zonas de todos los países americanos, llamada "abracañuelas".


Desde luego, en otras áreas de la actividad, desde el neolítico en adelante, ésta conducta es también, lógicamente existente, como por ejemplo, en la actividad pesquera. Evidentemente los pescadores deben saber "leer" las características del tiempo, para saber como ello afectará las condiciones de su trabajo. Muy probablemente, éste conocimiento, sea incluso mayor que el nacimiento de la agricultura, y aún en las sociedades nómades, la presencia del tiempo y sus condiciones estuviera mucho más presente que o que nos imaginamos, desde que la hemos perdido.


La sociedad capitalista industrial, nos ha alejado de la naturaleza, haciendo que el divorcio sea hoy brutal. No obstante, es un condición "natural" de la especie. Así nos hayamos acostumbrado a concebirla cmo un ente ajeno y la relación directa se haya -aparentemente- perdido. Por una parte seguimos dentro del pasado que nos ha formado y del cual somos parte. Por la otra, ello prefigura también éste momento particular de nuesta historia, que hemos categorizado como una transformación Copernicana, en el cual, es el mismo ser humano, quien ocupa el verdadero centro de todos los aspectos del universo en que vivimos.




domingo, 1 de enero de 2012

politicc




































Política y Cambio Climático.


El Cambio Climático es el principal vector de impacto en las políticas públicas mundiales. Los diferentes elementos que lo componen, así como la amplitud de sus alcances comunes, permiten un abordaje de síntesis y transformación que se dirige al corazón de las problemáticas que enfrentan todos los gobiernos del orbe, personas y organizaciones. Es el lenguaje humano común, el fenómeno de emergencia de la palabra, la escritura y la imagen en la prehistoria de la humanidad. Tarde claro, pero al fin.

Comencemos por señalar tres áreas de impacto que condicionan -inconscientemente- las prácticas de interpretación de lo real, a partir de la irrupción sensible del Cambio Climático y que debieran convertirse en brújula y mapa de navegación de política.

Uno: la constatación inmediata, sin mediaciones ni fetichismos de mercancía, de la globalización: el planeta es uno, y es un sistema: lo que se hace en un lugar, afecta en otros lugares. El aleteo de la mariposa, revisitado.

Dos: la introducción de la noción de largo plazo, también de manera real. Nuevamente sin mediaciones como sostendremos ocurre en el caso de la planificación tradicional. Las políticas (siempre en la perspectiva de la "triple hélice": gobierno, empresa, academia) se ven impelidas a realizar modelos, proyecciones, down-scaling, y adecuar sus acciones en períodos de tiempo de 20, 50 y 100 años.

Tres: La configuración de equipos multidisciplinarios. La introducción masiva, de variables extremadamente complejas que provienen de campos disciplinarios dispersos, solicitan de la confluencia de puntos de vista distintos, que se complementen en unidades organizacionales operativas.

Dos otros criterios de contexto, y que forman una primera infraestructura sobre la cual los anteriores principios encuentran origen y escenario de representación, son el fastuoso desarrollo y masificación de las tecnologias aplicadas y la extrema desigualdad con que se reparten riqueza y poder, a todos los niveles, como relaciones entre paises y dentro de los mismos, entre las personas.

La confluencia entre estos elementos y la sucesión de eventos extremos catastróficos, en un mundo cada vez mas poblado, con demandas mayores de recursos en la misma medida que se hacen mas escasos, lleva a que el divorcio entre quienes sufren la realidad en el cuotidiano de sus existencias (que en rigor, aunque de diferentes maneras, somos todos) y las representaciones políticas que hemos llegado a dotarnos, sean también crecientemente insatisfactorias.

La instalación de un diálogo fructífero -en términos de supervivencia de las especies, la nuestra incluída-, entre todos, al interior de las naciones, que se reproduzca efectivamente en las representaciones internacionales , se transforma velozmente y en si mismo, en una dimensión ética. Como el Cambio Climático.